Cómo organizar un proyecto UX/UI desde cero

Organizar un proyecto UX/UI desde cero puede parecer una montaña rusa, sobre todo si te enfrentas a clientes exigentes, deadlines imposibles y herramientas que no siempre hablan el mismo idioma. Pero tranquilo, hay una forma de hacerlo bien desde el principio, y en este artículo te voy a contar cómo lo hacemos los diseñadores web que hemos pasado por todos esos fuegos.

Porque sí, diseñar pantallas bonitas está bien, pero si no hay estructura, investigación y un buen flujo de trabajo… te vas a estrellar. Vamos a ver cómo organizar un proyecto UX/UI sin perder el norte y con pasos claros que puedas adaptar a tu metodología.


Introducción al diseño UX/UI y su importancia en un proyecto

Antes de meternos en faena, dejemos algo claro: UX y UI no son lo mismo. UX (User Experience) se centra en cómo se siente el usuario al navegar por un producto. UI (User Interface), en cambio, se enfoca en cómo se ve y se comporta esa interfaz. Ambos trabajan de la mano, y si uno falla, el otro también se viene abajo.

Tener esto en cuenta desde el inicio marca la diferencia entre un proyecto improvisado y uno profesional. Y sí, eso también impacta directamente en conversiones, fidelización y experiencia de marca.


Fases para organizar un proyecto UX/UI desde cero

Aquí empieza lo bueno. Vamos a ver las fases clave que deberías seguir para que tu proyecto esté bien planteado desde el minuto uno. No se trata de memorizar, sino de entender el «por qué» de cada paso.

Investigación inicial y análisis del problema

Todo proyecto UX/UI serio empieza con preguntas. ¿Cuál es el problema real que vamos a resolver? ¿Quién lo sufre? ¿Qué objetivos tiene el negocio? Aquí no se diseña nada todavía, solo se escucha, se analiza y se documenta.

  • Entrevistas con stakeholders: claves para entender qué espera el cliente.
  • Benchmarking: compara tu producto con la competencia y detecta oportunidades.
  • Análisis de datos: si ya hay usuarios, estudia cómo usan el producto actual (Hotjar, Google Analytics…).

👉 Un ejemplo muy útil es aplicar los principios de Design Thinking desde esta fase inicial. Puedes profundizar más en este enlace externo sobre Design Thinking.

Definición de objetivos, usuarios y funcionalidades

Una vez que tienes claro el terreno, toca afinar puntería. Define objetivos SMART (específicos, medibles, alcanzables, relevantes y temporales) tanto del negocio como del usuario.

  • Crea user personas realistas, no inventadas. Que representen patrones reales de comportamiento y necesidad.
  • Establece funcionalidades imprescindibles y secundarias. No metas todo en el MVP si no es necesario.
  • Define los KPIs desde ya. Te servirán luego para medir el éxito del diseño UX/UI.

Creación de wireframes y primeros flujos

Ahora sí, pasamos al terreno visual… pero con calma. Nada de saltar a Figma y poner colorines desde el minuto uno. Primero, dibuja la estructura y el recorrido que hará el usuario.

  • Wireframes en baja fidelidad: rápidos de iterar, centrándose solo en la lógica.
  • User flows: mapas de navegación que explican el camino del usuario paso a paso.
  • Card sorting y arquitectura de la información: muy útil si el proyecto tiene mucho contenido o categorías.

Prototipado de alta fidelidad con herramientas como Figma

Cuando ya tienes claro qué vas a mostrar y cómo se mueve el usuario por la web, llega la parte más visual del proceso: el UI puro y duro. Aquí sí entra el color, la tipografía, los botones, los componentes reutilizables…

  • Utiliza un sistema de diseño desde el inicio. Aunque sea simple, te va a dar consistencia y agilidad.
  • Trabaja con autolayouts, constraints y componentes en Figma para ahorrar tiempo en iteraciones.
  • Testea tus prototipos con usuarios antes de dar el OK. Puedes usar Maze o prototipado en Figma para ello.

👉 Si no has trabajado nunca con autolayouts, este enlace de Figma te lo explica muy bien.

Testeo, iteración y validación con usuarios reales

Aquí es donde el proyecto empieza a afinarse de verdad. Lo que parecía brillante en tu cabeza puede no tener sentido para el usuario. Y no pasa nada: esto va de ajustar, no de acertar a la primera.

  • Haz test con 5 a 7 usuarios reales, grabando sus sesiones y observando bloqueos.
  • Aplica mejoras rápidas si ves patrones repetidos.
  • Vuelve a iterar y refina, incluso antes de pasar a desarrollo. Aquí te ahorras muchos errores.

Este proceso mejora si ya tienes configurado un entorno de pruebas con herramientas como Hotjar.


Herramientas recomendadas para organizar tu proyecto UX/UI

Aunque hay mil, lo ideal es que uses las herramientas que realmente se adaptan a tu flujo. Aquí algunas imprescindibles para casi cualquier equipo:

  • Figma: para diseño, prototipado, handoff y componentes.
  • Notion o Confluence: para documentar y centralizar info.
  • Trello o Jira: para gestionar tareas y procesos ágiles.
  • Maze o Lookback: para testeo con usuarios reales.
  • Zeplin o DevMode (Figma): para entregar bien a desarrollo.

La clave está en que todas las herramientas estén conectadas y no trabajes en islas.


Errores comunes al organizar un proyecto UX/UI desde cero

Por mucho que tengas experiencia, todos hemos cometido errores. Aquí los más habituales (y peligrosos):

  • Empezar a diseñar sin investigación previa. Vas a acabar rehaciendo todo.
  • No involucrar al usuario desde el principio. No diseñes solo para el cliente.
  • No documentar nada. Luego nadie recuerda por qué se tomó cada decisión.
  • No validar el diseño antes del desarrollo. Te puede costar muy caro corregir a posteriori.
  • Olvidarte del responsive o accesibilidad hasta el final. Luego vienen los dolores.

👉 Si te interesa profundizar en accesibilidad, puedes leer el artículo Cómo aplicar accesibilidad web sin complicarte.


Consejos para mejorar tu flujo de trabajo UX/UI

Esto ya va más allá de seguir pasos. Son ideas que te ayudarán a pulir tu forma de trabajar y que marcan la diferencia:

  • Empieza siempre con un checklist básico de fases, adaptado a cada cliente.
  • Comparte avances de forma visual y continua, no te encierres hasta tenerlo todo.
  • Documenta cada decisión clave, aunque sea con capturas y comentarios en Figma.
  • Aprovecha los componentes al máximo, no diseñes botones desde cero cada vez.
  • Pide feedback a otros diseñadores, no solo a desarrolladores o clientes.

Conclusión: De la idea al diseño validado

Organizar un proyecto UX/UI desde cero no es solo tener buen gusto o saber usar Figma. Es tener una metodología clara, saber comunicarte con tu equipo y poner siempre al usuario en el centro. Si combinas todo eso con herramientas adecuadas, validaciones reales y buena documentación, tus proyectos no solo se verán bien… funcionarán bien.

Recuerda que cada proyecto es único, pero tener una estructura base como esta te va a permitir adaptarte con solidez a casi cualquier desafío digital.

Y si quieres mejorar aún más tu perfil profesional, no olvides visitar la guía sobre Cómo estructurar una entrada de blog para posicionar mejor en Google, donde verás cómo la experiencia también puede reflejarse en tu contenido personal.

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