Cuando trabajas con mantenimiento web, tarde o temprano te vas a encontrar con tipos de códigos HTTP. Algunos te sonarán, como el famoso error 404, pero hay una lista mucho más amplia, dividida en familias: 100, 200, 300, 400 y 500. Cada uno de estos códigos tiene su significado y uso específico, y conocerlos te puede ahorrar horas de frustración.
En este artículo vamos a desglosar todos los tipos de códigos HTTP, explicarte qué indican y cómo puedes actuar en cada caso. ¡Vamos a ello!
¿Qué son los códigos HTTP y por qué importan?
Los códigos HTTP son respuestas que el servidor le da al navegador (o cliente) cuando se hace una petición a una web. Por ejemplo, al entrar a una URL, el servidor responde con un código que indica si todo ha ido bien, si hay un error, si necesitas redirigir, etc.
Conocer estos códigos te ayuda a diagnosticar errores, mejorar la experiencia del usuario y optimizar tu web para SEO. Además, muchos errores son invisibles para el usuario, pero no para los motores de búsqueda.
Puedes profundizar en estrategias de protección complementarias en este artículo sobre gestión de contraseñas: herramientas y recomendaciones actuales.
Familia 100: códigos HTTP informativos
Estos códigos indican que la solicitud ha sido recibida y que el proceso sigue en marcha. No son muy comunes en navegación diaria, pero son útiles en procesos más técnicos.
- 100 Continue: el servidor ha recibido los encabezados de la solicitud y el cliente debe continuar con el cuerpo.
- 101 Switching Protocols: el servidor acepta cambiar a otro protocolo (como WebSocket).
- 102 Processing (WebDAV): el servidor ha recibido y está procesando la solicitud, pero no hay respuesta todavía.
Familia 200: códigos HTTP de éxito
Aquí todo va bien. La solicitud se ha procesado correctamente. Son los más comunes.
- 200 OK: todo ha salido bien. El contenido se entrega correctamente.
- 201 Created: algo nuevo ha sido creado, como al enviar un formulario.
- 202 Accepted: la solicitud se ha recibido, pero aún no ha sido procesada.
- 204 No Content: la respuesta es válida, pero no hay contenido que mostrar.
✅ Estos códigos son señal de que el servidor está respondiendo correctamente. Si todo funciona bien, este es el grupo donde quieres estar.
Para tener siempre tu sitio web seguro, recuerda hacer copias de seguridad en WordPress, PrestaShop y más.
Familia 300: redirecciones HTTP
Este tipo de códigos indican que la URL solicitada ha sido redirigida a otra.
- 301 Moved Permanently: redirección permanente. Muy usada en SEO.
- 302 Found (o Moved Temporarily): redirección temporal. No se recomienda abusar.
- 307 Temporary Redirect: redirección temporal que mantiene el método de la petición (por ejemplo, POST sigue siendo POST).
- 308 Permanent Redirect: como la 301, pero respetando el método de la solicitud.
💡 Recuerda que un buen manejo de redirecciones es esencial para evitar errores y mantener el posicionamiento web. Puedes leer más sobre los efectos de estas redirecciones en esta guía de HTTP status codes de Ahrefs.
Familia 400: errores HTTP por parte del cliente
Cuando algo está mal con la solicitud que hizo el navegador, se muestra uno de estos códigos.
- 400 Bad Request: solicitud malformada. Puede ser por errores en formularios o peticiones corruptas.
- 401 Unauthorized: hace falta autenticación.
- 403 Forbidden: tienes acceso, pero no permiso para ver ese contenido.
- 404 Not Found: página no encontrada. El más famoso.
- 408 Request Timeout: el servidor tardó demasiado esperando la solicitud.
- 429 Too Many Requests: has hecho demasiadas peticiones en poco tiempo (protección contra abusos o bots).
🔐 Si manejas usuarios o sesiones, deberías estar pendiente especialmente del 401 y el 403.
Familia 500: errores HTTP por parte del servidor
Aquí la culpa es del servidor. Ocurre algo inesperado del lado backend.
- 500 Internal Server Error: el error más genérico y frustrante. Puede ser por mil cosas.
- 501 Not Implemented: el servidor no entiende o no puede ejecutar la solicitud.
- 502 Bad Gateway: un servidor intermedio ha fallado.
- 503 Service Unavailable: el servidor no puede responder (saturado o en mantenimiento).
- 504 Gateway Timeout: el servidor intermedio no ha respondido a tiempo.
🛠️ Si trabajas con gestores de contenido, aprende cómo hacer una copia de seguridad web para estar prevenido.
Herramientas para detectar códigos HTTP
Puedes utilizar distintas herramientas para monitorear los códigos:
- Google Search Console: te alerta de errores 404, 500, etc.
- Screaming Frog: para auditorías técnicas de estado HTTP.
- DevTools del navegador: en la pestaña de red (Network), puedes ver qué código devuelve cada recurso.
- Plugins como Redirection (en WordPress): para redirigir o rastrear errores fácilmente.
🔍 Detectar estos errores a tiempo es clave para mantener la salud de tu sitio.
¿Cómo afectan los códigos HTTP al SEO?
- 301 y 302: afectan cómo Google interpreta tus URLs.
- 404: puede perjudicar el rastreo si tienes muchos sin gestionar.
- 500: pueden hacer que Google deje de visitar tu sitio si son frecuentes.
🧠 Una buena práctica es tener redirecciones personalizadas para los 404 y evitar que se acumulen. También mantener copias de seguridad por si debes restaurar.
Conclusión: mantén el control sobre los códigos HTTP
Saber interpretar los tipos de códigos HTTP es básico si gestionas una web. Ya sea para optimización, para SEO o simplemente para mejorar la experiencia del usuario, tenerlos bajo control puede marcar la diferencia.
🔧 No se trata de memorizarlos todos, pero sí de reconocer patrones y saber cómo actuar.
¿Te ha pasado encontrarte con un error 500 y no saber por dónde tirar? ¿O URLs 404 que nadie te había reportado? Ahora tienes una guía a mano para entender qué está ocurriendo y cómo solucionarlo.
Y si lo que quieres es ir más allá, asegúrate de usar herramientas de monitoreo, mantener tus CMS actualizados y hacer pruebas periódicas.
Porque si algo está claro, es que una web sana empieza por un mantenimiento informado.





